. desde Nueva York .

Una ciudad para descubrir

Acostumbrada a mi buena salud, nunca me preocupé por aprender ni los nombres de las enfermedades, ni los órganos involucrados, ni las funciones corporales en ingles. El resultado solo podía ser un desastre. Y lo ha sido. Al punto que, por mi accidente en la bicicleta, me esta tratando un ginecólogo que dice que lo que tengo es consecuencia de la vejez y un gastroenterólogo, que dice que puedo tener un trauma emocional, pero me trata como si tuviera un simple y molesto estreñimiento, esperando verme de nuevo en un mes, para definir una colonoscopia, “en atención a que su esposo es tan buen paciente del Dr. Aviles”. Pero eso si: Todo lo paga usted, porque no hay ni ginecólogos ni gastroenterólogos que traten casos de accidente.

Aunque en el hospital solo me quejé del dolor en la cadera, desde la mañana siguiente empezaron a aparecer otros dolores, inexplicables para mi, pero consecuencias directas del accidente. La dificultad para sentarme y realizar mis funciones excretoras, por el golpe en las áreas perineal y genital con el sillín de la cicla. La rigidez y dolor en el cuello eran por el “whiplash”; el dolor en la baja espalda por el golpe contra el pavimento. Y el de pierna derecha porque el carro también me impactó la rodilla derecha. Estuve en una unidad especializada en trauma de un hospital de Nueva York, pero como no tenía fracturas me mandaron a casa esa misma noche, con un diagnóstico de “golpe cadera derecha”, las instrucciones para aplicar hielo, pastillas para el dolor y la orden para una cita de seguimiento con un ortopedista indicado por ellos, con nombre y teléfono. Ni una palabra sobre los efectos del trauma. Ni un simple cuello ortopédico. Nada…

Los días siguientes fueron muy difíciles: Un dolor terrible, imposibilidad para moverme y para estar quieta, hinchazón de los genitales, alteración grave de las funciones excretoras, náusea permanente, insomnio, mal genio… En la primera cita traté de explicarle al médico que me pasaba pero me dijo muy claro que él era un cirujano de cadera, que no entendía a que había ido, que no podía ni siquiera revisarme y que debía consultar con un ginecólogo y un especialista de columna. Esperé tres horas y media para que me despachara con eso, sin siquiera revisarme. Pero la remisión me pareció lógica.

Busqué una ginecóloga que hablara español. De hispana solo tenía el nombre, su inglés era muy enredado y no entendía ni una palabra en mi idioma. Who is your Gyn/Ob? “Gyn, gimnasio, que gimnasio será?” Pensé antes de responder: “No tengo, yo hago todo por mi misma”. When was your last **smear? Mi cerebro se agarró a buscar: “smears, smears… me suena familiar…Ah, si!!! Los chismes de McCain contra Obama en la pasada campaña”. “Nunca”, repliqué con firmeza, porque ni soy chismosa ni me gustan los chismes. Se puso furiosa, empezó a echar cantaleta y agregó: What about your mama? Mi mamá, vieja descarada. “Never”, respondí enojada. Más cantaleta, y una conclusión: “Usted no tiene nada, debe hacerse de inmediato estos exámenes en este lugar, yo la llamo si salen malos, de lo contrario venga en seis meses porque necesita su propio ginecólogo, y recuerde que el ciclismo es muy peligroso, especialmente a su edad. Caminar es más mejor. Ah… y vaya donde este médico de familia”, ya que le conté que el mío se negó a verme porque mi dolencia era producto del accidente.

Con ganas de exprimirla, ni miré los exámenes y salí a llorar al corredor. La chica afro-americana de la recepción se acercó, me recomendó un doctor diferente, especializado en accidentes, que atendía en el mismo centro y me consiguió la cita para el día siguiente. Allá estuve, era un médico hindú bastante amable que me dijo que lo que necesitaba era un neurólogo y una terapia física, porque posiblemente tenía un nervio pinchado. “Su recuperación será larga, necesitará muchos exámenes, pero estará bien”.

Pero ese mismo día mi abogado me recomendó otro neurólogo y otro sitio de terapia, “en un mejor vecindario”, y a ese estoy yendo. Pero nada de neurólogo, “usted necesita terapia física tres veces a la semana”. Empezaron con el calor húmedo, la estimulación eléctrica, la acupuntura y la quiropráctica. En la nuca y la cintura, no en la cadera golpeada. Nada de terapia, nada de neurólogo, tres horas de espera para una sesión que dura 30 minutos e incluye las 4 cosas señaladas. La mejoría era mínima, así que pedí ver al neurólogo. “No lo puede ver hasta que no termine las sesiones de terapia”. Traté de explicar que no necesitaba terapia, que no tenía ninguna mejoría, que el problema mayor no era ni el cuello ni la espalda, aunque me dolían un poco, sino “down there”. El dolor en el cóccix y la dificultad para ir al baño eran lo peor. Me dieron cita.

Era un internista, quien concluyó, basado en mis explicaciones, que podría tratarse de un prolapso. Pero tampoco podía examinarme. Me recomendó un examen de orina y buscar por mi cuenta un ginecólogo, ya que el seguro no tenía uno. Cuando le conté mi experiencia, me dijo que buscara uno diferente, que seguramente la doctora coreana era muy anticuada. Empezó mi búsqueda, no encontré hispanos disponibles, y me decidí por un afroamericano de mi vecindario. Allá estuve, le expliqué todo y volvió a preguntar: “When was your last ***smear?” “Otra vez preguntando por chismes!!! No, never”. El doctor abrió los ojos, puso una cara de sorpresa y preguntó de nuevo: “Never?” “No, con firmeza y un poco de furia…” ¿Sabe usted que es responsabilidad de todas las mujeres hacérselo una vez al año? ¿Qué el cáncer cervical es tratable a tiempo?, replicó él, sin salir de su sorpresa.

Ahí la sorprendida y asustada fui yo, y pedí el favor de repetirme la pregunta. “Pap smears, pap test”… Mi cerebro buscaba y buscaba, y al fin, con timidez, pregunte: Papanicolaou? Yes, yes, dijo el médico. ¿Por qué en lugar de preguntarme eso usa ese nombre tan raro? ¿Como se escribe eso? Si, me lo hago cada año y siempre me sale bueno, pero este año no. What about your ‘mama’? Y con sus manos mostró la forma de los senos. “si doctor, hace un año, todo esta bien, me hago el examen manual con frecuencia. “La haré el Pap smear ya mismo, la examinaré y le ordenaré una ‘mamo’. Conclusión: Todo se ve bien, la ligera caída de la matriz es por la edad, pero debe ir donde un gastroenterólogo y un urólogo, y les dice que me manden el informe. Quise explicarle que no tenía ninguna relación con la edad, que eso surgió después del accidente, que llevaba más de 20 años haciendo el ejercicio de Kegel, pero no fui capaz, di las gracias y salí a buscar mi diccionario y los otros dos especialistas.

Si, Gyn/Ob no es un gimnasio, es un “gynecologist”, pero como usualmente son obstetras, el término común y rápido para ellos es Gyn/Ob. Al Papanicolau le dicen Pap smear, pero smear también son chismes y calumnias y a la mamografía le dicen mammo. Por fin entendí porque la coreana esta tan furiosa.

Continuará…

Si se accidenta, busque un abogado

Primera entrega

Hace tres semanas tuve un accidente que pudo ser fatal, y que me impidió participar en el New York Bike Tour. Iba en mi bicicleta, me embistió un auto, recibí un fuerte golpe en el lado derecho, volé y aterricé contra la calle. Tardé un minuto largo en recobrar el sentido, y aunque no podía moverme, alcancé a gritar la palabra mágica: Help! Please, help me! Un desconocido se acercó, me tranquilizó y me informó que la ambulancia estaba en camino. Por fortuna, no venía otro carro, tenía un buen casco, un equipo adecuado de ciclismo, unos huesos bastantes finos, producto de mi afición a caminar y de las hamburguesas con leche que tantos ataques de risa provocaban y tanto avergonzaban a mis hijos y a mis compañeros de universidad. Debería decir también que gracias a dios, pero esas son palabras mayores que reservo a mi hija, más cercana a él que yo. En cambio, puedo decir que gracias a mi destino, escrito y señalado no se por quien y que me permite tener la seguridad de una larga y saludable vida.

El stress postraumático y el dolor por las múltiples contusiones y otras molestias menores, fueron casi insoportables las dos primeras semanas. Gracias al consejo y explicaciones de Jorge Diego estoy más tranquila y recuperada, recibiendo atención médica, droga para el dolor, estimulación eléctrica, calor húmedo, terapia física, acupuntura, y masajes quiroprácticos. Todo en un mismo sitio, gracias a mi abogado.

Porque esa es la clave del asunto: En caso de accidente lo más importante no es un médico, sino un abogado. Un buen abogado. El sistema de salud parece saberlo, por eso al día siguiente recibí unas 4 o 5 llamadas de abogados ofreciendo sus servicios. Y cuando vas al médico lo primero que te preguntan es el nombre del profesional a cargo del caso. Si ellos reciben o no comisión por las recomendaciones es algo que no se. Y en un campo tan delicado no es bueno creerle a la intuición.

Lo que si puedo decir es que existe una diferencia abismal entre el trato que recibes cuando vas recomendada por tu abogado, y el que recibes cuando lo haces por tu cuenta. Por negarme a aceptar esa realidad, padecí más de lo debido. ¿Por qué tengo que conseguir un abogado desde el primer día del accidente, si lo más importante es tener una pronta y adecuada atención médica? Y lo segundo: ¿Por qué no tengo libertad de escoger mi propio médico? ¿A título de que debo ir donde el médico recomendado por mi abogado?

Desde hace dos años participo en un evento que se llama “Five Boro Bike Tour“, un recorrido en bicicleta a través de los cinco condados de la ciudad de Nueva York. Es bastante emocionante porque comparto la vía con 30 mil personas, que tenemos a nuestra disposición, libres de tráfico, las calles y puentes más importantes de la ciudad.

Aunque el Tour es el 3 de mayo, se agotaron las inscripciones desde hace 10 días. La única opción para participar es a través de la recolección de fondos para una entidad sin ánimo de lucro. De las pocas en el menú con cupo disponible, la única que llamó mi atención fue la de “Igualdad de Matrimonio en New York”, que lucha por hacer realidad el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Ni soy ni seré homosexual. Pero tampoco soy hipócrita y me parece muy doloroso que se discrimine a las personas por su orientación sexual, que se niegue el reconocimiento de una realidad que involucra a una gran cantidad de personas, a quienes les niegan todos los derechos que tendrían en caso de casarse con una persona de diferente sexo, fingiendo ser heterosexuales.

La sexualidad es una opción personal y libre, que depende de muchos factores. Quienes han salido del closet y se reconocen como tal tienen derecho a tener su familia, con las perrogativas y obligaciones que la vida en pareja conlleva.

Por eso espero recoger el dinero necesario para hacer mi competencia en nombre del derecho de los homosexuales a casarse y a tener una vida libre de discriminación. Pero además, porque aprendí a amar la Constitución de este país y la Declaración de Independencia, en cuyo Preámbulo se establece que “todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre éstos están la Vida, la Libertad y la búsqueda de la Felicidad.”

Esta vida es muy corta y efímera para morir sin encontrar la felicidad. Ellos llevan muchos años buscándola. Espero que contribuyan. Es sencillo y seguro. Y apurense, solo tengo un mes para recoger mil dolares!

Mi página para recoger el dinero está aquí.  Solo haga clic y ahí me verá. Si la puede mandar a sus amigos, lo apreciaría mucho.  Y me verá en el Tour!

Qué suerte tan berraca la de mi generación! Nos condensaron en 50 años los desafíos más grandes y no contentos con eso, nos siguen agregando más y más, sin compasión alguna!

Nos tocó la píldora con las maldiciones de la iglesia. Tuvimos que asumir un segundo trabajo como mujeres productivas,  sin descuidar la tarea de ser las primeras responsables de la educación de los hijos y sin abandonar otras dos, totalmente agobiantes: administrar el hogar y re-educar a nuestros compañeros, a quienes tuvimos que enseñarles que no éramos su mamá, sino su igual. Nada de esto le tocó a mi madre, ni a casi ninguna de nuestras mamás. Ellas tenían su puesto seguro, en la casa, lejos de la competencia laboral y confiadas en su papel de señoras principales, que era lo importante y lo que de verdad al final contaba. Ahora no sirve de nada!

Para variar, fue necesario aprender a diversificar la dieta, a entender eso de la pirámide alimenticia, a preocuparnos por el cuidado del cuerpo y la salud, a leer el Kamasutra y a hablar de sexo con nuestros pares y nuestros hijos. De niña la comida era la misma semana tras semana y dia tras dia, nadie se preocupaba por las vitaminas, uno se moria por voluntad de dios y el sexo era cosa de putas.

Para completar, en el trabajo tocó demostrar que además de poseer esa alma que nos había sido negada durante siglos, también teníamos cerebro.  Y ese cerebro, aunque tuviera que ver con la vagina, no quedaba precisamente ahi.  No fue una lucha fácil, mal que bien fuimos avanzado, aunque a veces dejamos en el camino un reguero de lágrimas y de segundos y hasta terceros maridos.

Cuando todo parecía aclararse, nos salieron con que había una Constitución y unos derechos que les permitían a nuestros propios hijos ir a las comisarías y defensorías de familia a denunciarnos porque no les dejabamos hacer lo que les viniera en gana, que dizque porque “los derechos de los niños son primero”.  En mi infancia era absolutamente impensable hacer algo semejante. Bajo ninguna circunstancia estaba permitido desobedecer órdenes, aunque fueran  claramente arbitrarias e injustas. Era la palabra de nuestros mayores y dudar de ella equivalia a un tiquete al infierno.

Y ahora, ya a punto de conquistar la dicha y la tranquilidad merecida, nos salen con que las comunicaciones son virtuales y todo, absolutamente todo, se hace a traves de Internet. Pero no el Internet sencillo que con tanta dificultad aprendimos despues de los 45.  No, No, No, No señor! Cada día inventan un programa nuevo al que te tienes que suscribir si necesitas comunicarte con tu familia. Y tan pronto aprendes ese, llega la competencia y saca otro.

El mundo “virtual” sabe más de tus hijos y de tu familia que tú! Y parecen estar todos de acuerdo en que las mujeres de mi generación no hacemos parte de ese mundo. Por eso inventan e inventan vainas sin darnos tregua, obligandote a tener 500 “passwords” y a meternos en unos programas que no entendemos, que no estan diseñados para nuestro cerebro de los 50, que identifican a las personas con unos nombre completamente extraños y unas imágenes de locos. Mi hijo no es Federico sino astronautaperdido y en lugar de ver su foto, veo un bus viejo y varado que solo sirve para darle sombra a un perro. Y tiene una cantidad de proyectos que solo ahora descubro, despues de romperme la cabeza todo el dia tratando de entender que es eso de flickr, y como puedo organizar mis foticos. Uno de mis tantos sobrinos ya no es Dany sino ideafija y Carlos, otro de ellos, es unojofuerte y su foto es una gota de sangre.  Igual sus amigos, que se llaman cinealoido y otros nombres y fotos que no logro comprender, y menos si trato de “twitter” para seguir la aventura en la que se embarcaron con mi hermano Camilo, en el proyecto 8ruedas.

No sé que hicimos, qué deuda estamos pagando. No se por qué quieren castigarnos y vengarse de nosotras. De mi generacion, que fue la pionera, que luchó por hacer realidad los derechos civiles, que batalló para que ellos y sus hijos heredaran tierra y agua en lugar de desolación, desierto y muerte. Mi generación, que abrió los caminos para que ellos pudieran avanzar e inventar todo eso. Y digo venganza porque se que si no aprendemos, en el futuro nos tocará depender de ellos en un todo y por todo. Nosotras, que peleamos por la independencia y les enseñamos a vivir en ella, condenadas a depender de ellos. O a aprender, y de nuevo con dolor.

Prefiero aprender. Es bueno el progreso, pero haganle mas despacio, porfa!

Todo empezó…

Todo empezó en el 68, a mis 18 años, mientras caminaba descalza por Junin con mis 65 kilos, mis yeans desflecados, mi pelo de gitana y una flor tras la oreja, pensando si debía decidirme por “Cuidar el planeta para las futuras generaciones”, “Hacer el amor y no la guerra”, o unirme al grito de “Un fantasma esta recorriendo el mundo…” De cada uno de esos gritos generacionales cogí un poco. Algunas veces al mismo tiempo, en ocasiones por etapas. Bien sabido es que carezco de capacidad para adaptarme pero disfruto de múltiples personalidades, ventaja significativa frente a mis congéneres.

A comienzos de los 90 predominó mi personalidad ecológica y me la jugué para que en Barbosa, Antioquia, mi pueblo natal, se implementara una solución al problema de las basuras, despues de más de 200 años descargándola en el Océano Atlántico a través de un viaje que empezaba en la quebrada Ovejas, a un kilómetro escaso del área urbana, pasando luego por los ríos Medellín, Porce, Cauca, y Magdalena. Sencillo, barato, lejos de nosotros. “Nothing to worry about.”

Cansada de la mamadera de gallo de los políticos, que llevaban más de 20 años incluyendo y aprobando una partida presupuestal para la construcción de un relleno sanitario, presenté una demanda de “Acción Popular” en contra de la municipalidad, pidiendo la condena de las autoridades por el delito de contaminación de aguas, como lo consagraba el Código Penal vigente. Aparte de eso, reclamaba una medida cautelar que ordenara la suspensión inmediata de la conducta delictiva y la implementación de una solución, a la vez que reclamaba la construcción de una plaza de mercado higiénica y decente, no la madriguera de ratones que a manera de plaza, como remedo nostálgico de la misma, funcionaba en el parque principal.

Consciente de la habilidad de los politiqueros para hacer ver blanco lo que era negro, decidí documentar los hechos narrados en mi demanda con fotos que mostraban como los funcionarios oficiales, luciendo sus flamantes uniformes naranja, recogían las basuras en la vieja volqueta, y sin ningun pudor vaciaban su contenido en la quebrada Ovejas. Conocía a todos esos trabajadores y al conductor, así que convencí a un joven de 18 años, que cursaba segundo semestre de economía en la Universidad de Antioquia, para que se escondiera entre la maleza y tomara las fotos. Al principio no le gustó mucho la idea, pero no le quedó más remedio que ayudarme y lo hizo muy bien. Llegó a la casa muy emocionado, y se emocionó más aún cuando vió las fotos.

Meses más tarde me confesó que, haciendo ese trabajo se dió cuenta que ya no quería ser como Rudolph Holmes. “Estoy equivocado. Me gusta la fotografía y quiero ser periodista”.

Han pasado 15 años. Ahora se hace llamar “Astronauta Perdido“, y se ha convertido en un narrador gráfico y poético de la vida cotidiana. Lo mejor es que sus fotos no capturan imágenes sino que captan sentimientos, plasman emociones, despliegan ilusiones. No se ven con el lente frío de la cámara, se ven a través del corazón, con un prima multicolor y un contenido que tambien sorprende por el el subrealismo que encierra.

No son exageraciones de madre orgullosa. Ahora algunas de sus fotos estan en una Exposicion Colectiva en la Escuela de Economia y Ciencia Politica de la Universidad de Londres, La London School of Economics and Political Science, a partir del 7 de marzo de 2009, gracias a su talento y a la ayuda de sus generosos amigos. Pero la gran mayoria, las mas sorpredentes estan en flickr: federicoruiz y en la revista JPG.

Desde aqui, el mayor de los abrazos, mis agradecimientos a los amigos que te han ayudado y el cariño de siempre. Y muchas, muchas felicitaciones! I’m very proud of you!

Nueva York Saludable - Healthier NYC

La ciudad está más saludable que nunca“, declaró hoy el Alcalde Bloomberg al evaluar el programa “Take Care New York” - TCNY-, una política integral de salud iniciada en el 2004 por el Departamento de Higiene y Salud Mental -DOHMH- para ayudar a los neoyorkinos a vivir más tiempo y con una mejor salud.

El programa definió 10 puntos claves de intervención, seleccionados porque representaban problemas de salud que conducían a enfermedades dolorosas, a la muerte de miles de neoyorkinos, y a incapacidades largas y costosas. Además, eran prevenibles si las agencias de la ciudad desarrollaban acciones coordinadas,  integrales y concretas que incluyeran  a las agencias privadas, a los proveedores de salud, a los negocios y a los ciudadanos. Los puntos a trabajar fueron:

  1. Tener su propio médico o proveedor de salud.
  2. No fumar
  3. Mantener un corazón sano
  4. Hacerse las pruebas de VIH
  5. Buscar ayuda para la depresión
  6. Vivir libre de dependencia de alcohol y drogas
  7. Hacerse los éxamenes para detección temprana del cáncer
  8. Recibir las vacunas que sean necesarias
  9. Hacer que su hogar sea seguro y saludable
  10. Control de la madre y el niño para tener un bebé saludable.

Una política de salud preventiva que consideró que la batalla era fácil de ganar porque el problema se relacionaba con todos y cada uno de los neoyorkinos.

No fumar fue la segunda prioridad. En Nueva York, es la mayor causa de muerte por enfermedades previsibles, matando a 8.000 neoyorkinos al año, casi uno por hora. Además, segun las estadísticas de la ciudad, uno de cada tres fumadores muere, en promedio, 14 años más temprano que otros neoyorkinos a causa de enfermedades relacionadas con el tabaco. Como si esto fuera poco, fumar aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, derrames cerebrales y cáncer. Agréguele que el fumador pasivo enfrenta los mismos problemas de salud, los mismos riesgos y que los bebes de padres que fuman son más proclives a morir por el síndrome de muerte súbita del bebé, sin olvidar que los niños que se exponen al humo del cigarrillo están más propensos a tener asma, bronquitis, infecciones de oido y neumonía, así como a ser fumadores en el futuro.

Resultado de la campaña? 300.000 nuevos exfumadores en la ciudad, lo que representa que solo el 16.9% de los neoyorkinos fuman. Antes lo hacían el 21.5% y la meta era reducir la cifra al 18%. Meta superada!

Cómo se logró? Una agresiva campaña que incluyó:

  • Prohibición de fumar en todos los sitios públicos de la ciudad, incluídos los bares y restaurantes. Se implementó en el 2003, y se reforzó en el 2006 prohibiendo que lo hicieran aún en las puertas de los edificios, donde permanentemente se congregaban a hacerlo, y donde tenían ceniceros especiales para ellos.
Más de 20 colillas en menos de una hora.

Más de 20 colillas en menos de una hora.

  • Un gran aumento de impuestos a los cigarrillos. Una cajetilla de cigarrillos aceptables cuesta 9 dólares, el precio más alto del Estado, y ahora se planea una nueva alza.
    • Ayuda gratis para todo el que desee dejar de fumar, con cursos de apoyo, parches y droga gratis.
      • Campañas educativas a lo largo y ancho de la ciudad, dirigidas a los fumadores y a los no fumadores para que no permitan a nadie fumar dentro de la casa. Ese paraíso privado se terminó. Ni la casa ni la oficina. Un rincón lejos de las entradas. Por eso lo hacen con verguenza, en las esquinas y rincones, casi siempre de espaldas y no se dejan fotografiar. Aquí los fumadores, además de ser una especie en vía de extinción, son los nuevos parias del siglo XXI.
      • Mayores controles y educacion a los vendedores de cigarrillos para que cumplan la ley y no vendan a menores.
        • Una campaña publicitaria en todos los medios -televisión pública y privada, prensa en ingles y español, radio, carteles en el Metro, en los  buses, en Times Square.  Pero no cualquier campaña: esta incluyó una serie de anuncios comerciales tan originales y efectivos que cuando los pasaban las llamadas al 311 pidiendo ayuda se disparaban. De ellas hablaré en el próximo post.

          Solo un fumador posó feliz para mí lente.

          Amanecer del 1 de enero, 2009. Estaba con sus amigos y algo borracho, por eso posó tan orgulloso!

          En síntesis, casi todos los índices mejoraron. Solo que no se mencionó un indicador negativo de un problema que crece, especialmente entre los hispanos y los niños: La obesidad, esa nueva amenaza a la salud pública.

          Tren F, 179 Street

          Puede ser tu compatriota,vivir contigo o en el apartamento de al lado, tener éxito o ser un pobre diablo, compartir  tu frustración o tus sueños, pero en el tren no te mira ni te habla, es un extraño, uno más entre los 5 millones de usuarios diarios

          Debes respetar su espacio, pedir excusas si lo rozas, no hablarle, no preguntar...

          A nadie le importa que duerma …Ahí vamos, casi siempre replegados en nosotros mismos, con sombrías vestimentas, manos en los bolsillos, miradas perdidas, miedo a mirar directamente

          Casi siempre despiertan donde deben

          Faltos de descanso, ávidos de su lectura...no intentes leer sobre su hombro!

          Olores mezclados e indefinibles, sinfonía y cacofonía de voces y lenguajes, carrera tecnológica, manos expertas y nerviosas

          Ávida búsqueda de no se qué

          Lo único cierto es que siempre y a la misma hora aborda el Tren F hacia la Estacion de la 179,  hacia tu casa…

          Last stop, laststop! Everybody must get off!

          mejicano-con-orden-de-deportacion

          El y muchos más quieren que el expresidente sea procesado. Motivos no faltan, y graves

          La primera enmienda a la Constitución Americana, incluida en 1789 en la Carta de Derechos, en inglés “Bill of Rights”,  y aprobada en 1791 por las tres cuartas partes de los Estados de la Unión, protegió ampliamente la libertad de expresión, pilar de toda democracia, al promover que sobre todos los asuntos de interés para la nación se tuviera un diálogo abierto y un debate público. Desde esa lejana época se entendió que el flujo pacífico de las ideas facilita el cambio y hace avanzar el conocimiento. Pero además, la misma Enmienda prohibió al Congreso expedir leyes que establecieran una religión oficial o que prohibieran la libertad de adoptar la religión que cada uno quisiera, o el derecho a no tener ninguna. Como si esto fuera poco, también le prohibió restringir los derechos de los ciudadanos para decir lo que cada uno quiere o para publicar lo que uno piensa, así esté en contra del punto de vista del gobierno. Derechos garantizados con la protección a toda reunión o manifestación o protesta pacífica, y el derecho a presentar peticiones al gobierno para corregir leyes o decisiones injustas.


          A todo el frente de la Casa Blanca

          A todo el frente de la Casa Blanca

          Naturalmente no es una libertad absoluta y si se usa para amenazar a alguien, para difamar o crear terror, la ley prevé consecuencias graves para el infractor, desde una demanda por daños civiles hasta un proceso penal. De 1791 hasta hoy el derecho se ha mantenido y fortalecido, no siempre de manera fácil. Ha costado luchas, lágrimas, encarcelamientos injustos y muertes. Algunos presidentes y algunos congresos lo han restringido y hasta tratado de anular. Pero sigue vivo. Y soñamos que lo esté más ahora.


          en-el-museo-americano-de-retratos-y-afiches

          En el Museo Americano de Retratos y Afiches de los presidentes

          Esta libertad se ejerce de manera respetuosa, sin ofensas, teniendo presente que los demás también tienen el derecho y la libertad de tener una opinión diferente a la nuestra. Por eso usted encuentra en un lado de la acera a las personas que están en contra del aborto y en el otro, a todo el frente, las que están a favor. Es igual en todos los asuntos importantes como la guerra, la salud, la economía. La policía se sitúa entre los dos bandos con una mirada vigilante y dispuesta a impedir excesos, pero no limita la participación de ninguno ni tacha las consignas, ni decomisa los carteles. Permanecen en silencio, sin hacerse a favor ni en contra de nadie, asi compartan o rechacen su opinión. Simulan ser neutrales, porque es imposible que lo sean.

          He participado en muchas marchas de indocumentados pidiendo su legalización y oponiéndome a esa ola de desmemoriados que no recuerdan que ellos son también inmigrantes o hijos de inmigrantes, que olvidaron que sus padres o ellos mismos fueron desplazados de sus países por las hambrunas o las guerras o las persecuciones.

          con-el-presidente-lincon-y-su-esposa

          En el mismo Museo, con los actores que representaban la vida de Lincoln. Aqui con su esposa Mary

          Lamentablemente, en la única de que he visto una agresión a quienes piensan diferente a la mayoría fue en la marcha de los colombianos en contra del secuestro, hace casi un año, febrero del 2008, en la Plazoleta de las Naciones Unidas, Nueva York, donde se atacó, insultó y amenazó a alguien porque portaba una pancarta pidiendo a los paras que también ellos liberaran a los secuestrados. Si la policía no interviene para proteger al ciudadano, la multitud lo hubiera linchado.

          ella-portaba-solo-su-alegria-y-su-pedazo-de-historia

          Ella portaba su propio pedazo de historia

          Esta libertad de expresión es muy importante, apreciada y valorada en los periódicos on-line y en los blogs. Casi a diario leo el New York Times y algunos de sus blogs y me sorprende que las opiniones en contra de lo que escriben los columnistas se sustenten en ideas diferentes, no en insultos ni en gritos con mayúscula. En cambio, cuando leo la prensa o las revistas colombianas, y veo la participación del público, quedo horrorizada por la falta de argumentos y abrumada por la cantidad de insultos.

          al-dia-siguiente-este-mensaje-fue-impreso-y-portado-por-cientos

          Al día siguiente, Enero 20/09, vi este mismo mensaje impreso en carteles que algunos portaban

          Todo esto para decir que no era la única que andaba campante, el día de la posesión de Obama, con mi cartel de protesta, moviéndome libremente en una ciudad con dos millones de turistas y más de 30 mil agentes de seguridad. Otros hacían lo mismo, a través de la ciudad y al frente de la Casa Blanca. Ojalá algún día Colombia muestre el mismo respeto. Ese día iniciaremos nuestro camino a la democracia.

          i-did-it

          Me inspiró la pareja de Ohio, que ví al Frente de la Casa Blanca el 18/01/09, día del concierto. Y lo hice!

          Si, aunque no lo crean, soy yo, algo disfrazada para soportar las bajas temperaturas, en Washington, la capital del país, el día de la posesión del Presidente Obama, mostrando al público mi opinión sobre él, y mandando al diablo al Presidente Bush, que es donde merece estar. Recorrí muchas cuadras con mi letrero, desde Chinatown hasta Pennsylvania Avenue y todos los alrededores. Muchas personas me tomaron fotos y la mayoría me decian:

          Great!   That’s for sure! I cannot agree more!

          Más de 30 mil agentes cuidaban de la seguridad. Nadie me molestó. Es maravilloso sentir cómo se respeta tu libertad de expresión.

          Bienvenida y despedida

          El Metro de Washington, transporte público por excelencia, batió récord de movilización de pasajeros con motivo de la posesión del Presidente Obama: 1′500.000 personas solo el martes 20 de enero. Inició operaciones a las 5 de la mañana y el flujo de gente continuó a un ritmo frenético durante el día. En las últimas estaciones antes de llegar al Mall, era imposible abordarlo: viejos, jóvenes, niños, blancos, afroamericanos, latinos, asiáticos, de la ciudad, de los 50 estados de la nación, de Puerto Rico, de los territorios, de otros países. Todos los ojos brillaban, nadie tenía problema en estrecharse para permitir el ingreso de otras personas y todos compartíamos experiencias y comentabamos acerca del evento.

          Lo más notable para mí fue una mujer que me miraba con insistencia mientras yo hacía mi video. Me presenté, le dije de donde venía, e iniciamos una conversación corta que me dejó asombrada: Venía de Seatle, ciudad portuaria del estado de Washington, en el otro extremo del país. Con su caminador y su bastón, estaba acompañada por su hijo, su nieto y la esposa de su nieto. Era una luchadora por los derechos civiles, una de las primeras en aplicar la desagregación racial ordenada por la Corte Suprema en la famosa decisión conocida como “Brown versus Board of Education”, en 1954, tuvo a su cargo el primer grupo de estudiantes afroamericanos de Seattle, “una experiencia inspiradora para mí, fue hace mucho tiempo, ahora tengo 72 años, me dijeron que estaba muy vieja para venir a esto, pero estoy muy complacida de estar aquí”.  Es la traducción de una entrevista que desaproveché porque estaba muy emocionada y me sentía honrada de estar al lado a una de esas miles de mujeres que hicieron posible el reconocimiento de los derechos civiles.

          Su familia entendió mi nerviosismo. Quien me dice que esta bien, que ellos comprenden mi mal ingles,  es su nieto.

          « Previous Entries