Archive for November, 2009

La Crisis en Nueva York

Tuesday, November 24th, 2009

Toda ciudad se ve desde muchos ángulos, especialmente una tan diversa y compleja como Nueva York. Los turistas ven solo lo superficial, lo que las empresas, los amigos o la familia les muestran. Para conocer un poco más a fondo se requiere vivir la ciudad, sentir su palpitar, respirar con ella. Eso toma tiempo. Y más que tiempo, ganas.

Todo lo que hay que decir de ella no cabe en miles de libros, y menos en un artículo de blog. Pero si quisiera anotar algo, motivada por el bloguero Luis Arturo Henao C, quien tiene razón: Estuvo de paso y no vio ninguna crisis. Pero existe, y fuerte. Más fuerte de lo que quisiéramos.

Empecemos por el empleo: Según el Departamento de Trabajo el desempleo en la ciudad alcanzó una cifra récord: El 10.3%, la más alta desde 1993, lo que significa que 415.800 residentes están sin trabajo. En julio la cifra era de 9.5, mientras en el Estado de Nueva York era del 8% y el porcentaje nacional es del 9.7%. Se palpa cuando usted va a una feria de trabajo: Los solicitantes de empleo se quintuplicaron en menos de dos años, mientras que los empleos ofrecidos disminuyeron a una quinta parte. Las colas tratando de conseguir beneficios por desempleo son cada vez más largas. ¿Esperanzas? Ninguna: una vez re-electo, el Señor Alcalde Michael Bloomberg anuncio drásticos recortes en el presupuesto, lo que equivale a un mayor desempleo. Lo mismo pasa en el Estado de Nueva York y en el vecino Nueva Jersey, donde los déficits presupuestales son inmensos.

Se ve en las calles de  Manhattan: “Out of Business”, “Sale”, “For lease”, al frente de negocios antaño famosos. Y muchos locales permanecen vacíos por tanto tiempo, que en algunos de los municipios del Área Metropolitana se los están entregando a artistas locales de todo tipo, sin costo o con un costo muy bajo, para que monten sus talleres y realicen ensayos y exposiciones. Es una mejor e interesante alternativa.

Si, se ven largas filas para pagar y almacenes llenos. De turistas. En el 2008 47 millones de personas visitaron la ciudad: 9.8 fueron extranjeros y el resto, 37.2, de otras partes del país. Gastaron más de 30 billones de dólares visitando museos, parques, atracciones, restaurantes, hoteles, teatros, sitios de entretenimiento, y por supuesto: COMPRANDO. Para nosotros es una bendición que vengan, almuercen caro y paguen hoteles costosos. Ello nos ha dado un respiro: Cada hogar neoyorquino ahorra un promedio de $1.200 anuales en impuestos como resultado directo del turismo, sin contar que apoyaron 313.997 trabajos, en los cuales se pagaron salarios por 17.19 billones de dólares. Como dato curioso: estas cifras aumentaron en el 2008, a pesar de la recesión. No tengo estadísticas consolidadas del 2009.

A consecuencia de la crisis, quienes vivimos aquí aprendimos a comprar con cupones de descuento, a llevar almuerzo o a tomar el menú de un dólar de McDonals, o vamos a los restaurantes de combate, o a los “Salad Bar”, donde conseguimos excelentes y nutritivas alternativas por 7 dólares. No usamos taxi, nos movilizamos a pie, en el Metro o en bicicleta, dependiendo de a dónde vamos y de las condiciones climáticas.

Los turistas compran grandes cantidades de ropa. Nosotros no gastamos mucho en vestuario porque no nos preocupa la moda: La moda se hace aquí y cualquier cosa que te pongas está bien. Es el resultado lógico en una ciudad en la cual coexisten 175 culturas y lenguajes. Los únicos límites son la moral y el clima. Pero el concepto de moral es bastante amplio aquí, por fortuna.

Manhattan es solo una pequeña parte de Nueva York. Los turistas generalmente sólo pasan de ahí. Pero la ciudad es mucho más que Manhattan. La ciudad tiene 5 municipios, cada uno con sus peculiaridades. Ciertamente Manhattan si es el área urbana más densamente poblada de Estados Unidos y una de las más densas en el mundo: 27.485 personas por km².

Al igual que Cartagena, Nueva York es una ciudad única, que se debe visitar antes de morir. Una ciudad que se debe al turismo, que trata bien los turistas. Por eso lamento que al Sr. Henao lo hayan engañado en cuanto a los suvenires del Word Trade Center. Si se venden, y por toda la ciudad. Los hay de dos a miles de dólares. La confusión puede surgir de la prohibición de venderlos en las calles adyacentes al sitio donde estaban las torres. Pero se pueden comprar en el nuevo Museo Nacional y Monumento al 11 de septiembre, a todo el frente de donde se está levantando la nueva torre. Las ganancias son para el sostenimiento del museo, y a quien sorprendan vendiendo en la calle esos recuerdos, le imponen una multa de 50 dólares.

Me gustaría explicar lo de los embargos hipotecarios, el aumento de la pobreza, los cupones de alimentos y todas esas cosas que demuestran cuán profunda es la crisis. Será en otra ocasión. Por ahora, solo necesitamos turistas, y con el juicio a los presuntos terroristas el próximo año, seguro la cifra aumentará.

Tres motivos para recordar esta fecha

Friday, November 6th, 2009

Exactamente a esta hora, 2:00 de la tarde, este día, 6 de noviembre de 2009, se viven tres momentos que quedarán impresos para siempre en la mente y los corazones de millones de americanos:

El primero, por el dolor, la preocupación, el llanto que desencadena y las repercusiones hacia el futuro.

El segundo por lo contrario: La alegría, la camaradería, la fiesta, la multitudinaria celebración.

El tercero, por la esperanza de millones, lucha entre  dos fuerzas opuestas, dos visiones de cómo garantizar el acceso a servicios de salud de buena calidad y bajo costo.

El primero es la masacre en la base de reclutamiento militar de Fort Hood, en Texas, donde el Mayor Nidal Malik Hasan, de 39 años, psiquiatra de profesión, disparó contra sus compañeros matando a 13 de ellos e hiriendo a 30. Todos quieren saber que pasó, y por qué, y se aventuran a dar explicaciones de lo sucedido. Indagan en el detalle, comparten sentimientos, y sacan conclusiones, aun sin tener información completa sobre los hechos.

El segundo, la victoria de los Yankees, el popular equipo de la ciudad de Nueva York, que por 27ª vez ganó la Serie Mundial de Beisbol, al vencer a los Phillies 7 a 3 la noche del miércoles 4 de noviembre. Más de 600 mil personas salieron a la calle a aclamar al equipo, mientras toneladas de confetis y aleluyas caían de los altos edificios que bordean el llamado Cañón de los Héroes, desde Battery Park hasta City Hall, donde se les rindió un homenaje y cada uno recibió las llaves de la ciudad de manos del ahora re-electo alcalde, Michael R. Bloomberg. Hoy, todos nos convertimos en fanáticos del equipo, vestimos su camiseta, gritamos, soportamos el intenso frio, los empujones, estrujones y la larga espera.

En cuanto al tercero, mientras los demócratas de la Cámara de Representantes tratan de alinear y garantizar el voto de su bancada a favor de un proyecto que incluye la llamada “Opción Pública”, que no es otra cosa que una agencia gubernamental prestando el servicio para garantizar que haya más competencia, se disminuyan los costos y se aumente la calidad, los republicanos tratan de dilatar la votación, programada para este fin de semana. Con ello buscan alinear a su favor a algunos demócratas que no desean votar a favor, bien porque se incluyen fondos para pagar abortos, o bien porque se niegan para lo mismo.

La masacre ha levantado serios cuestionamientos. No sólo sobre el derecho a comprar y a tener armas, ni sobre los procedimientos del ejército para reclutar y tratar a su personal. Va más allá: cuestiona la presencia de las tropas americanas en Iraq y en Afganistán y pone al presidente en una difícil disyuntiva ante el pedido de aumentar las tropas en Afganistán.

La celebración de la victoria Yankee se cuestiona por el millonario costo del desfile, teniendo en cuenta que la ciudad enfrenta un crecido déficit y que el desempleo aumentó al 10.2%, la cifra más alta de los últimos 27 años. Preocupaciones que los neoyorkinos ponen a un lado cuando de celebrar se trata, más en una ocasión como esta. Por eso, muchos padres faltaron al trabajo y muchos hijos al colegio. Estaban en el desfile.

Donde la batalla continúa es en el campo de la reforma a la salud. Ayer, mientras miles de manifestantes liderados por los republicanos se apostaron al frente de la Casa Blanca para exigir que se enterrara el proyecto de reforma, el presidente Obama logró el apoyo de dos importantes organizaciones: La Asociación Médica Americana y la Asociación Americana de Jubilados. Fuerte empujón al proyecto, pero no suficiente para dirimir la disputa interna entre los propios demócratas, más interesados en conservar su puesto en las elecciones del 2010, que en remediar un problema endémico, que sin lugar a dudas afecta a los más pobres y conduce a la nación a una bancarrota aún más profunda.

Todo un mismo día. A una misma hora. En un mismo momento. Y mientras unos lloran, y los otros ríen, los terceros nos ponen desesperados mensajes en nuestros teléfonos y correos electrónicos pidiéndonos llamar a nuestro representante en la Cámara para pedirle que apoye el proyecto, que dicho sea de paso, reunificó las posturas de los tres comités. Apenas lo hacemos, nos piden una donación para seguir peleando, ya que estamos más cerca que nunca de la tan ansiada reforma. Y una vez hecho esto, nos envían un correo dándonos las gracias, con un anexo bastante especial: El formato para que le comentemos a nuestros familiares y amigos lo que hemos hecho y para que les requiramos hacer lo mismo.

Así es la vida aquí. En muchas dimensiones al mismo tiempo. Tres momentos diferentes que harán parte de la historia.