Archive for the ‘Vecindarios de Nueva York’ Category

Septiembre 11: Tributo de Luz

Monday, September 12th, 2011

La sociedad norteamericana respeta y guarda su historia. Día a día aparecen proyectos patrocinados por las organizaciones sin ánimo de lucro, ciudadanos interesados, iglesias, universidades, bibliotecas y entidades gubernamentales a todo nivel, formados para trabajar con el interés de recolectar diversos aspectos del transcurrir de la metrópoli y  preservar la memoria.

Doce miembros de esta comunidad murieron en el atentado del 9/11

Hay miles de monumentos y de placas conmemorativas, y el 11 de septiembre se representa en todas partes y de muchas maneras.

Uno de ellos lucha por un espacio y una financiación definitivos. Se trata del Tributo de Luz, dos torres de luz verticales y paralelas formadas por ochenta y ocho reflectores de neón, de 7.000 cada uno, colocados en dos cuadrados de 48 pies que hacen eco de la forma y orientación de las Torres Gemelas. Las luces producen un efecto especial: dentro de ellas se ven luces ascendentes más pequeñas, que la imaginería popular asimila a las almas de las víctimas en su viaje al cielo.

Así se ve desde el puente de Brooklyn

Se proyectó por primera vez y durante 30 días el 11 de marzo de 2002, seis meses después de los ataques, con la idea de llenar el vacío que la ausencia de las torres dejó en la memoria, la visión y el corazón de los neoyorkinos.

Su imponencia y su brillo se perciben desde lejos

Desde entonces se presenta solo una noche, cada 11 de septiembre. Es rayo de luz más fuerte que se haya  proyecto desde la tierra hacia el cielo, rompe la noche con 4 km de luz verticales y paralelos, visible dentro de un radio de 70 Km. En las noches claras, puede verse desde cualquiera de los 5 condados de Nueva York, desde Nueva Jersey, y algunos vecindarios de Long Island.

La primera proyección fue auspiciada por la Corporación para el Desarrollo de Manhattan, con la ayuda de ConEdison. A partir de ahí, ha sido la Sociedad Municipal de Arte de Nueva York la que se encarga de la proyección, y busca cerrar negociaciones para garantizar un sitio permanente y una proyección anual.

De lejos el efecto no se nota. Pero de cerca, da la idea de palomas blancs flotando entre la luz. La imaginación popular dice que son las almas de las víctimas.

En el 2002 y el 2003, el Tributo de Luz se proyectó desde la torre de Goldman Sacks, en construcción, al pie de la zona cero. En el 2004 se empezó a proyectar desde el techo del garaje Battery, de propiedad de la Autoridad Metropolitana de Transporte, a seis cuadras de la Segunda Zona Cero, y donde no podrá continuar por que el sitio hace parte de un plan de renovación urbana del Bajo Manhattan, y será demolido.

Mientras más te acercas, más nítidas se ven las palomas flotando dentro de la luz azul.

Los familiares de las victimas desean que continúe, y la Sociedad de Municipal de Arte está apelando al público. Requieren fondos, no solo para comprar un sitio que garantice la permanencia del Tributo de Luz, sino para financiar la instalación.

Cuando la noche no es muy cerrada, se aprecian mejor.

Nueva York, icono social, cultural y financiero, no puede dejar que este Tributo muera. Para mayor información, y hacer sus donaciones, visite el web site de la Sociedad Municipal de Artes de Nueva York.

Uno de los muchos homenajes a las víctimas de la tragedia.

 

El Parque Elevado de Nueva York

Saturday, July 9th, 2011

High Line es algo más que un parque. Es un oasis flotante en medio de un distrito congestionado y antaño en decadencia, que ahora tiene una segunda oportunidad de florecer. El Parque Elevado atraviesa tres de los barrios más dinámicos de Nueva York: Meatpacking District, West Chelsea, y Hell’s Kitchen/Clinton, por los restaurantes y el programa de cocina. Se construyó sobre la olvidada y deteriorada línea férrea elevada construíada en 1934 para sacar el tren a nivel que ocasionaba demasiados accidentes, tantos, que la Avenida 10, por donde corría, era conocida como la Avenida de la Muerte. Y eso que hombres a caballo patrullaban y con banderas rojas anunciaban el tren que se acercaba. Para esa época, cerca de 250 negocios entre mataderos, empacadoras de carne y mercancía que llegaba por el Hudson, tenían asiento en la zona.

Con la construcción de autopistas y camiones de mayor tonelaje, el tren cayó en desuso y fue abandonado en 1980. En esa época, la vocación industrial había cambiado, y el área pasó a ser el centro de la cultura gay, en su modalidad de BDSM con la apertura de clubes de sexo dominados por la mafia y la policía neoyorquina, centro de venta de drogas ilícitas y de prostitución. Pero en el 85 se extendió el Sida y para controlarlo, la mayoría de esos negocios fueron cerrados. A finales de los 90 empezaron a llegar grandes diseñadores con sus boutiques, restaurantes y clubes de lujo, al tiempo que los propietarios le exigían a la ciudad demoler el tren elevado para expander sus negocios.

La lucha de los residentes

En 1999, algunos residentes liderados por Joshua David y Robert Hammnond, fundaron el grupo “Amigos de High Line”. Lograron que una parte del sector fuera declarada “Distrito Histórico” por su valor como centro de la industria en Nueva York, garantizando conservar la zona y controlando construcciones altas. El alcalde Giuliani estaba de acuerdo con la demolición, pero llegó una nueva administración, con gran visión de negocios: Michael Bloomberg, quien respaldó la resolución del Concejo para reusar la línea ferroviaria. En octubre del 2002, un estudio demostró que los impuestos que generaría el sector si se rehabilitaba pagaban con creces la inversión.

A partir de ahí, artistas, arquitectos, ingenieros, planeadores urbanos, desarrolladores, inversionistas, ciudadanos amigos del parque, ambientalistas, trabajaron codo a codo haciendo concursos para el diseño, exposición de la maqueta, inversión en la zona, instalaciones de arte alusivas al parque, hasta abrir la primera etapa hace dos años, la segunda hace un mes, e iniciar la planeación de la tercera. Todo un cambio para rehabilitar el sector.

Una de las pocas secciones que tiene dos niveles

Y lo han logrado: nuevas atracciones, construcciones, y negocios con el nombre del Parque aparecen cada día. Y aparecerán más. Hace 10 años, nadie lo creyó posible. Michael Bloomberg no se equivocó: la ciudad invirtió 115 millones de dólares, el proyecto generó 8.000 empleos directos en su construcción, y 12 mil más en el área. El alcalde hizo acuerdos para que las nuevas construcciones tengan ventanas hacia el parque y no tapen el sol. El sector es ahora diferente y dinámico, con miles de visitantes al día y con la más baja tasa de delincuencia de la zona. El trabajo adelantado por la administración y el grupo de soñadores que fundaron la Asociación de Amigos del Parque, hoy encargada de administrarlo, es un modelo admirado en todo el mundo. Se calcula que en los próximos años, llegaran inversiones por dos billones, dando nueva vida a otros edificios de apartamentos y a las galerías de arte del sector.

El Parque se extiende bajo el edificio, permitiendo una zona de ventas cubierta

 

Las ventanas dando al parque o a la calle dan un sentimiento de seguridad. Es parte de una vieja teoría en diseño de edificios, “tener ojos en la calle”. El esfuerzo ha dado resultados: no solo con la escasa criminalidad, sino con el valor de la propiedad y de la renta, que se ha duplicado desde que la primera sección del parque se inauguró, hace dos años. Y subirá aún más, cuando se construya la tercera sección, que quedará muy cerca de la nueva estación del Tren 7, en construcción y dará a la calle 34, ahí, donde terminará el parque.

Los edificios dan siempre la idea de un espacio abierto y amplio

En el túnel formado con la construcción del Hotel Stanford, en la foto, consta de dos niveles: el primero y más usado por los paseantes, tiene los puestos de venta autorizados, entre ellos el que se observa, de la propia Asociación de Amigos del Parque que se estaciona todos los fines de semana y festivos más concurridos a promocionar la membresía, vender camisetas, postales y otra memorabilia del parque, así como folletos contando la historia, animando a unirse y a contribuír, y a visitar su sitio web. El segundo tiene jardines y las oficinas del personal del parque.

Aquí, el puesto de la Asociación Amigos del Parque, que lo administra.

El parque se hizo pensando en la gente y en el medio ambiente: amplios pasajes para circular, combinados con espacios llenos de naturaleza salvaje y extraordinariamente controlada por un grupo de jardineros especializados, contratados y pagados por la Asociación.

La idea de los diseñaores incluía tener maleza controlada, para no olvidar que la zona estuvo en ruinas y la naturaleza se apoderó de ella.

A todo lo largo del parque hay diferentes tipos de bancas para descansar. Las hay en madera, como estas:

Uno de los varios estilos de bancas para descansar

Pero también en concreto, como la de la foto, ubicada en el lavapies y que parece una continuación de los rieles que forman el camino a recorrer.

El lavapies tiene casi 100 metros, siempre hay agua corriente y fresca para sus pies

Además de las bancas, hay servicios sanitarios, fuentes para tomar agua, espacios rentados para vender arte, pasabocas, refrescos y balcones. Muchos balcones. Las aves también tienen su espacio: esta escultura fue diseñada como su hogar y ya varias especies se han asentado. Son dos esculturas paralelas, esta es una de ellas. Los cuidadores del parque se encargan de poner cuido y agua limpia para las aves.

Incluye nidos, receptáculos para el agua y la comida.

Niños y adultos disfrutan del lavapies en el verano. El agua tiene un sistema especial de recogida y reciclaje.

 

Nada mejor en un día cálido que esta agua fresca

 

Además de los balcones para divisar el Rio Hudson en toda su magnitud y el horizonte formado por la ciudades ribereñas de Jersy City y Hoboken, que quedan al frente de la isla de Manhattan, hay un balcón muy especial, que da sobre la Avenida 10, cubierto de vidrio para protección de los niños y adultos, con amplias bancas en madera formando una galería estilo teatro, y que te permite disfrutar de todo lo que pasa en la avenida. Es todo un teatro urbano.

Un grueso vidrio evita accidentes.

Aquí, el teatro urbano-balcón visto desde la Avenida Décima. Está encima de la antes llamada “Avenida de la Muerte”, ahora solo Avenida 10.  Allí, en amplias sillas a diferente altura, se percibe minuto a minuto el transcurrir de la ciudad en una de sus arterias más congestionadas.

El balcón, visto desde la calle

 

Aquí, la calle vista desde el balcón:

El balcón es amplio, lleno de bancas escalonadas, estilo teatro

A lo largo de la milla de parque, se observa parte de la línea ferrea, como testimonio del pasado.

 

Muchos trechos dejan ver los antiguos rieles

En algunos casos esta cubierta. En los sectores más amplios, está a la vista y en medio de ella crece el jardín. La estructura fue construida en los años 30, para sacar el tren de carga de la calle. Con la aparición de las tractomulas, cayó en desuso desde finales de los 70. Los años de abandono y la fuerza de la naturaleza la convirtieron en un lugar sombrío y peligroso. Muchos artistas, fotógrafos, diseñadores, ambientalistas, trabajaron en el proyecto que ahora se sostiene con la ayuda de la municipalidad a través del departamento de parques, y con los aportes que hace la sociedad que lo administra.

La Asociación tiene jardineros que velan por el cuidado de las plantas

 

Ubicación: lado oeste de Manhattan, Avenida 10 con la calle Gansevoort, en el Distrito Histórico de Meatpacking, al pie del Village, donde terminó la marcha del Orgullo Gay, hasta la calle 30, entre las avenidas 10 y 11.

En verde, las dos secciones construidas. En gris, el trayecto que falta.

Un Parque Elevado que combina lo más moderno de la arquitectura paisajistica con el diseño urbano. Es un oasis, que se inauguró en su primera etapa hace dos años y en su segunda hace un mes. Queda pendiente la tercera fase.

La Quinta es la Quinta

Thursday, June 2nd, 2011

La Quinta es la Quinta. Lo demás es copia. No es sólo que a lo largo de la famosa Avenida los mejores diseñadores del mundo tienen sus tiendas. Es la forma como muestran sus productos. Cada vitrina es una obra de arte, el sumo de la sencillez que tiene la verdadera elegancia. Generalmente usan pocos elementos buscando resaltar solo un objeto y picando tu curiosidad para que entres a ver más.

Las siluetas son accesorios. Lo importante son las carteras y maletas de Prada

Un amigo mío solía pararse en las esquinas a ver pasar jóvencitas. Me decía “Es como ver pasar plata para el banco”. Otro decía que lo hacía porque “es bueno darle de comer al ojo”. Yo también le doy gusto al ojo y no siento que sea inútil: contemplar lo bello es una fuente de placer. Dispara las endorfinas y deja una sensación que permanece por largo tiempo. Así que cada que puedo le doy un gusto permanente a mis ojos viendo cosas bellas, delicadas, llenas de colores, extravagantes, costosas, baratas, sutiles, explícitas.

Y la Quinta es el lugar preciso para ello. Cada vitrina se organiza de acuerdo con la estación y ninguna es parecida a la otra, a pesar de que son cientos de ellas. Aquí, Coach:

Diferentes mapas, alturas y disposición para mostrar que están en todo el mundo.

Creo que Louis Vuitton se puso a tono con Lady Gaga:

Van reventando para mostrar el nacimiento de carteras y zapatos.

 

Pero no es todo: la avestruz hunde su cabeza y sale con ésta cartera:

Tiffany, por ejemplo, en la pasada temporada abrió una gigantesca ventana en su muro de granito jaspeado solo para mostrar un anillo.

 

Solo la ventana blanca es real.

Solo estuvo dos meses. Ahora muestran sus joyas a través del avance de las comunicaciones: una carta, un telegrama, un I-phone conectado a Facebook con los mensajes pasando sin cesar.

Mi preferida seguirá siendo esta ventana. Menos mal que me quedó la foto!

Todos se acercan a mirar el anillo. Prefiero mirar el conjunto.

 

 

 

 

 

Las Rosas de Park Avenue

Sunday, May 15th, 2011

Antes del 21 de marzo, fecha oficial de iniciación de la primavera, los jardineros públicos y privados trabajan arduamente resembrando toda clase de especies en parques, antejardines, y macetas de las calles más importantes. En ellas revientan en flor tulipanes, pensamientos, margaritas, violetas africanas, besitos, y hortensias, entre otras, esperando el calor para mostrarse a plenitud. Todas son cultivadas en viveros y en menos de una semana se transplantan, pero uno, ajeno al proceso, cree que siempre estuvieron ahí.

Las que si se observan plenas son las rosas de la Avenida Park Avenue, proyecto escultórico que sorprendió a los residentes y que deleita a los transeuntes. El escultor es el neoyorkino Will Ryman, 32 años, hijo de artistas, y quien por largo tiempo se desempeñó como escritor de teatro.

La sorpresa es tanta que es imposible no deternerse a mirar.

 

Cada escultura es un conjunto de tres o cuatro rosas con sus espinas e insectos: escarabajos, mariquitas, abejas y hasta pulgones, esos que destruyen el jardín. El tamaño de cada rosal varía entre 1.5 y 7.5 metros. Las espinas, amenazantes y gigantes, tienen 20 centimetros,  y los insectos entre 15 y 40 cm. Las esculturas estan hechas en acero y fibra de vidrio. Todo es pintado a mano pues al decir del artista, “si la mano no esta presente, el sentido humano está ausente de la pieza”.

 

Miles de turistas preguntan si siempre han estado ahí.

 

“Las Rosas”, primer gran proyecto escultórico Ryman para el espacio público, están diseminadas entre las calles 57 y 67 y permanecerán ahí hasta el 31 de mayo de 2011. En total son 38 rosales y 20 pétalos individuales caídos como al desgaire, 6 de ellos formando sillas en la que nadie se atreve a sentarse.

Solo para tocar y contemplar

 

La exposición es patrocinada por la Fundación Park Avenue, Comité de Esculturas, y por el Departamento de Parques y Recreación, entidad municipal responsable del espacio público en la ciudad de Nueva york, y que hace todo tipo de esfuerzos para que más personas lo aprecien y disfruten de él. El director, Adrian Benepe, declaró al NYTimes en entrevista publicada el 14 de enero de 2011, que “una rosa gigante lo pone a uno a pensar acerca del espacio público y de nuestra relación con él”.

Muchas de Las Rosas tienen insectos: mariquitas, pulgones, abejas

 

Park Avenue es una amplia y calmada avenida con jardineras centrales y con costados flanqueados por edificios lujosos en diferentes estilos, creando esa universalidad arquitectónica que hace de Nueva York una ciudad especial. Cada primavera alberga un nuevo proyecto escultórico. Fue en esta misma avenida donde, hace más de 10 años, el Maestro Fernando Botero exhibió sus gigantescas obras.

 

Las Rosas marcan un bello contraste entre los altos edificios que flanquean La Avenida

 

Caminar por Park Avenue es siempre un placer. Pero hacerlo viendo las rosas, y en medio de ellas el despertar de la primavera, hacen que uno sienta la naturaleza con mayor fuerza y aprecie lo que queda de ella. La imagen es tan poderosa que trae el recuerdo del olor a flores, a campo, a hierba fresca, a boñiga. Y con el olor, la imagen de la golpeada Ciudad de la Primavera, mi Medellín, donde la sangre y la pobreza no logran terminar con la esperanza que renace cada día a través de sus jardines, siempre llenos de flores. Todo el año y todos los días del año.

Bienvenidos a la Roosevelt

Wednesday, April 6th, 2011

La Avenida Roosevelt, entre las calles 103 y 82, es tal vez uno de los sectores más hispanos de Nueva York. Se localiza entre los barrios Jackson Heights y Corona, y se ve en toda plenitud en “María llena eres de gracia”. Estas 25 cuadras son apenas un pequeño trozo de una vía que empieza en la calle 48 y termina en la 156. La conocí un domingo, hace 7 años, al día siguiente de mi llegada al Kennedy. Desde el primer momento tuve la sensación de que estaba en Medellín, en el Guayaquil de mi infancia, al lado de mi padre.

El negocio es redondo: de noche funciona como bar

Es una vía alegre, vibrante, populosa y ruidosa, con negocios de todo tipo, vendedores ambulantes, olor a fritanga,  carros tratando de conquistar el derecho a pasar, y toda clase de personas disputando ese mismo derecho. Al frente de muchos de los negocios hay una persona que “grita” las bondades del producto que quiere vender, pregona las ofertas, y reparte las tarjetas o la propaganda, casi obligándote a recibirla.

Inmigrantes campesinos, sin idea de ortografía

Se vende y ofrece de todo: ropa nueva y usada, electrodomésticos, cacharros de todo tipo, mercancía de marca y de cargazón, bluyines, brasieres y zapatos hechos en “Medellín” y a veces con la etiqueta “Made in China”, al lado de bluyines, brasieres y zapatos de los grandes diseñadores del mundo con la misma etiqueta: “Made in China”.

Venden carísimo, aprovechando el buen nombre de las manufacturas colombianas

Los sitios donde te leen el futuro y te venden ilusiones son abundantes: hay dos tiendas del Indio Amazónico, una de “los verdaderos Indios Colorados”, y casi una docena de casas de hechiceros y adivinos que aseguran ser capaces de descubrir “todos los secretos” y “curar todos los males”, del cuerpo y del alma, desde la impotencia y el cáncer, hasta el desamor y el despecho por sólo 10 o 15 dólares.

La Roosevelt también funciona como agencia de empleo, de arrendamiento, de compraventa y empeño. Aquí no se cumple la ley municipal que prohíbe pegar anuncios en los postes de luz: una hoja hecha a mano o en computador anuncia desde “empleos interna”, o “se arrienda cuarto con dueño” hasta “necesito una babysiter[1]”. El formato es el mismo: descripción corta y desprendibles con el teléfono al que debes llamar. La ortografía es pésima, al igual que la redacción.

Son miles de vitrinas y postes ofreciendo vivienda

No falta el espacio para el delito: a plena luz del día y mientras caminas, alguien se te acerca y casi te susurra “social, social”, refiriéndose al codiciado número de Seguro Social que se exige para casi todo tipo de trabajos, y que los inmigrantes indocumentados compran por 80 o 300 dólares, dependiendo de cómo lo quieras: ‘inventado’ vale 80 y uno ‘bueno’ hasta 300[2]. En la noche el susurro cambia: “chicas, chicas”, con él la prostitución, las drogas y el alcohol se toman las esquinas.

Bajo la diversión se esconde un mundo de prostitución

¿La policía? Si, ahí está. Igual que en Guayaquil: Mira, mira, y mira en silencio. Lo que hasta el momento no hay es el “raponazo”, ni los gamines, ni mendigos con o sin niños pidiendo limosna. ¿Y el lenguaje? Español, por supuesto. El de allá, con acento paisa. El de aquí, babilónico: todas las mezclas e influencias posibles.

Se lanzan cual aves de rapiña sobre quienes buscan documentos legales

Colombia tiene una fuerte presencia en la Roosevelt: en cada cuadra hay dos o tres negocios colombianos, en su mayoría restaurantes y panaderías. Pero no faltan las oficinas, agencias de envío y de cambio, bares, y un nombre que es eco de la violencia de las mafias colombianas que en los 80 y 90 hicieron de la Roosevelt su territorio de lucha: el pasaje Manuel de Dios Unanue[3].

Uno de los mejores sitios de encuentro para disfrutar el café y la parva de Colombia

Del ruido ni hablemos: la línea 7 del metro de Nueva York es aérea en esta parte, y el nivel de ruido es comparable al de las motos, los vendedores, los carros y los gritos de Carabobo. Sólo que aquí los accidentes son muy escasos, el peatón tiene un mayor derecho a la vía. De no ser así tendríamos hasta 20 muertos por día en la Roosevelt, porque los peatones no respetamos “pinta”. Esas líneas aéreas del tren, además del ruido y el hollín, traen la quebrada voluntad de paz de las palomas, dueñas los espacios más insólitos y que escapan a todos los métodos disuasorios que aquí se inventan.

Muchas veces comí en el “palacio del colesterol” del viejo “Guayaco”. Nunca lo he hecho en el de la Roosevelt. Lo reconozco: he envejecido. Guayaco ha cambiado mucho. La Roosevelt también, tratando de ponerse a tono con los nuevos tiempos.

Los tacos y las tortillas son parte de la comida americana

Me gusta caminar por la Roosevelt y sentir su vida. Me despierta los recuerdos y me acerca a mis raíces.


[1] Babysitter significa niñera. Los avisos tanto en inglés como en español incluyen errores ortográficos.

[2] El bueno es un número que existe en la base de datos del Seguro Social y ellos se lo han robado física o ‘virtualmente’. Hace parte del robo de identidad, uno de los delitos que más se comete aquí. Muchas personas anotan su fecha de nacimiento y otros datos personales en las redes sociales, y de ahí, a saber todo, solo hay unos cuantos clics.

[3] Pasaje entre la calle 83, entre Baxter  y la Roosevelt, nombrado en honor al periodista Manuel de Dios Unanue, asesinado por orden del Cartel de Cali en 1992, por sus escritos en contra del tráfico de drogas.

El “Pequeño Egipto” en la ciudad de Nueva York

Wednesday, February 16th, 2011

Astoria, nombrada así a pesar de la promesa incumplida de John Jacob Astor (1763-1848) de invertir US$2000 en el vecindario -solo invirtió 500, tiene una población muy diversa: los holandeses y alemanes predominaron en el siglo XVII, irlandeses en el XIX y la primera mitad del XX, griegos y chipriotas de 1960 a 1060, y a partir de los 70s empezó a crecer la población árabe proveniente de Libia, Egipto, Túnez, Yemen y Moroco.

En la calle Steinway, nombrada así por la fábrica de los famosos pianos Steinway, fundada por el inmigrante aleman Henry E. Steinway en 1853, desde 1990 hasta nuestros días es el hogar de la mayor comunidad egipcia con asiento en Estados Unidos: “El Pequeño Egipto”.  A lo largo de esta calle, entre la Avenida 28 y el Bulevar Astoria hay numerosas tiendas, restaurantes y cafés egipcios y árabes en general.

La primera semana solo uno tenía la bandera. Pero a medida que se fue consolidando el proceso popular, fueron perdiendo el miedo y sacando el orgullo, al punto que el viernes no solo los egipcios la portaban, otros negocios árabes también.

Zein Aleg, 25 años, nacido en NY de padres egipcios, camina por la calle cargando su bandera, y explica que el rojo simboliza el período anterior a la revolución de 1952, y la lucha en contra de la monarquía y la ocupación británica; la banda blanca, la naturaleza pacífica de esa revolución, y la negra, el final de los días oscuros, “los que vivimos antes de la revolución, el fín de nuestro sufrimiento en las manos de la oligarquia y el imperialismo extranjero”. “El águila se eleva aún herida. Nosotros también. Nos elevamos con orgullo, para mostrarle al mundo que “somos la República Árabe de Egipto”, traducción de la banda que sostiene el águila.

En el restaurante, Mr. MM. Mandouh, enseña su caricatura sobre la huida de Mubarak.

“Los zapatos se usan para ir a todas partes, pueden pisar lo peor, lo más sucio. Por eso los árabes lanzamos zapatos cuando queremos decirle a alguien que es despreciable, que lo odiamos, que no lo soportamos”.  “Los tomates son algo agradable, un producto necesario al igual que los huevos. Lo necesario no se desperdicia, aunque ahora algunos jóvenes los lanzan, queriendo decir que esa persona es medio buena o medio mala. “so-so”. “Pero cuando alguien nos gusta mucho, le lanzamos flores”.  “Con razón el zapatazo a Bush”, me dije a mí misma.

"Se irá a pedir protección a sus amigos, los sauditas"

En el café de al lado, durante las  tres semanas que duró la revuelta popular, los egipcios se reunieron para compartir información y ver las noticias a través de Aljazeera y fumar en la “Shisha” o pipa de agua, algo que no puede faltar en las reuniones sociales o familiares de muchos países, en especial los árabes.

“La shisha es mala para la salud. No es tabaco, ni marihuana, es una forma disimulada de fumar…

Yo las usé antes, y me enfermé de los pulmones. Pero me gusta venir aquí, a conversar en mi lengua y a ver mis amigos”, dice Nayid, un inmigrante desempleado, antes ayudante de cocinero, de 64 años, quien sueña con regresar.

Aquí se organizaron las protestas de apoyo que tuvieron lugar en Times Square. Para cada uno se elaboraron carteles, cuya muestra esta a lo largo y ancho de las paredes del café.

Los carteles fueron diseñados por ellos mismos, y reflejaban el espíritu presente en la Plaza de la Liberación.

Esta fue la respuesta al discurso pronunciado por Mubarak el jueves 10 de febrero, cuando anunció que se quedaría hasta septiembre de 2011.

Y ésta, la del día siguiente, cuando el vicepresidente anunció que Mubarak renunciaba y cedía el poder al Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas.

Libres al fín! Viernes 11 de febrero de 2011, todos los egipcios están de fiesta, aunque ninguno sabe que sigue.